Comprarse una cinta de correr para poder hacer deporte en casa es una decisión excelente. Sabemos que el ejercicio físico es muy importante para mantener una buena salud, pero las rutinas de hoy en día suelen quitarnos el tiempo que nos sería necesario para practicarlo. Si nos ponemos a pensar, son muchos los pasos que debemos realizar antes de ponernos manos a la obra. Primero, preparamos la bolsa con la ropa de deporte, después conducimos o andamos hasta el gimnasio, luego nos cambiamos de ropa y, todo este tiempo después, vemos que sólo nos quedan escasos minutos para hacer deporte. Y, no olvidemos que después viene la ducha y el volver a cambiarse de ropa. ¡Supone demasiado tiempo!


Sin embargo, existen alternativas para que aquellos con la agenda apretada puedan mantenerse en forma, y también ofrecen valiosas ventajas a todo tipo de público. Estamos hablando del equipamiento deportivo para uso doméstico. Una de las máquinas más comunes -y más útiles y bien valoradas- son las cintas de correr. Muchas de ellas son plegables, de modo que pueden guardarse en cualquier rincón de la vivienda cuando no están en uso. En el momento de hacer deporte, en vez de tener que someterse al infinito ritual (bolsa de deporte, cambio de ropa, recorrido y vesturario) basta con llevar la cinta hasta el lugar deseado de la casa -haciendo uso de sus ruedas de transporte- y empezar. Da igual si llueve, si hace demasiado frío o demasiado calor. Da igual si sólo tienes quince minutos después de comer. ¡Tienes el gimnasio en casa!

 

El problema es que mucha gente piensa que para ejercitar el cuerpo de manera adecuada y conseguir buenos resultados no basta con correr en una cinta. Creen que es necesario hacerlo en terreno real, en lugares donde haya cuestas para que los músculos noten ascensos y descensos. Pero, eso no tiene por qué ser así. Existen muchísimos trucos y ejercicios para sacar el máximo rendimiento posible a tus entrenamientos en cintas de correr. Gracias a ellos, podrás quemar más calorías, fortalecer los músculos y ganar resistencia para correr más rápido y durante más tiempo. Además de leer la explicación de cada truco, puedes hacerte una idea de ellos en el vídeo.

 

 

 

Trucos para quemar más calorías en la cinta de correr

1. Hacer intervalos de velocidad

Correr a la misma velocidad e intensidad durante mucho rato ayuda a quemar muchas calorías, pero podemos encontrarnos con que no tenemos una hora entera para correr, que es el tiempo en el que quemaríamos algo aceptable. Si disponemos de veinte minutos o media hora para hacer deporte es mucho más recomendable correr a intervalos. Esto significa que, cada poco tiempo (dos minutos, más o menos), tenemos que cambiar la intensidad o la velocidad, disminuyéndola o incrementándola. Alternar correr a paso rápido y correr en sprint acelera nuestro ritmo cardíaco y nos ayuda a quemar grasa y calorías. Os informamos de que nuestro próximo blogpost será una tabla de intervalos para la cinta de correr. Mantente atento a nuestras redes sociales y podrás disfrutarlo en breves.

 

2. Aumentar la velocidad

Está claro: correr más deprisa quema más calorías. Empezar nuestros entrenamientos a 10 km/h no es bueno (y no todo el mundo está preparado para aguantarlo), así que te recomendamos aumentar poco a poco la velodidad. Empieza andando rápido y, cada dos o tres minutos, dale un golpecito al +. Sin mirar, ¡que duele! Lo ideal es que al cabo de un rato te mantengas a 12 km/h o más.

 

3. Correr mucho tiempo

Lo mejor que puedes hacer es mezclar diferentes tipos de entrenamiento para conseguir los resultados que esperas. Si un día corres a intervalos y otro trabajas el aumento de la velocidad, deberías dedicar el tercero a entrenar tu resistencia. Te recomendamos que intentes añadir 5 minutos más de entrenamiento cada dos o tres días. Dentro de poco, ¡no habrá quien te pare!

 

Trucos para fortalecer los músculos en la cinta de correr

1. Elevar el plano inclinado

Las cuestas te ayudarán a trabajar los cuádriceps, las pantorrillas y los glúteos, así que... ¡inclina tu máquina de correr! Notarás que a la parte inferior de tu cuerpo le cuesta un poco más seguir el ritmo, pero vale la pena.

 

2. Hacer estocadas

Cuando estés acabando tu ejercicio, disminuye poco a poco la velocidad hasta que estés andando. Después, baja de la cinta de correr y, antes de descansar, haz unas cuantas estocadas o sentadillas. Son un ejercicio genial que complementa lo que trabajas con la cinta de correr y te ayuda a ganar músculo. Para hacerlas correctamente, ponte de pie y procura que tus pies estén en línea recta con los hombros. Después, dobla las rodillas en línea recta sobre los pies, retirando los glúteos hacia atrás sin mover los pies del sitio. Recuerda que debes mantener el equilibrio en los pies y no en la zona lumbar. 

 

Trucos para aumentar la velocidad en la cinta de correr

1. Incorporar rutinas con más velocidad

Si lo que quieres es correr más rápido y ganar resistencia, deberás acostumbrar a tu cuerpo. Para ello, elige una velocidad a la que no estés acostumbrado, ponte una meta temporal que puedas cumplir... ¡y cúmplela! El primer día puedes correr 1' minutos a 10 km/h, aguantar 15 minutos el siguiente día y, cuando ya te sientas cómodo en esa velocidad, subirla a 12 km/h. Es cuestión de tiempo y esfuerzo.

 

2. Negative splits

 Esta técnica es muy interesante: consiste en correr a una velocidad a la que te sientas cómodo durante la primera mitad del ejercicio y aumentarla durante la segunda. De este modo, el cuerpo se calienta, va cogiendo el ritmo poco a poco, y cuando empiezas a correr más rápido tiene más capacidad de aguantar porque has reservado energía en la primera mitad.

 

3. Intervalos de plano inclinado

Mientras estés corriendo en la cinta, aumenta la inclinación de vez en cuando y, al cabo de un rato, disminúyela. De este modo imitarás la existencia de cuestas que te encontrarías al correr en suelo real. Además, después de haber corrido durante un rato con inclinación, cuando vuelvas a correr en plano podrás hacerlo más rápido y con menos esfuerzo.