Consejos para entrenar con cintas de correr

 

Consejos de formación

Cómo obtener lo mejor de su cinta de correr


Utilizar una cinta de correr no es lo mismo que correr al aire libre. Usted puede ponerse en forma, perder peso y tonificar los músculos realizando una rutina planificada tres o cuatro veces por semana -e incluso diariamente si le es posible-, pero todo ello siempre con el mismo paisaje monótono de su casa o del gimnasio.

 

Uno de los factores clave para el logro de sus objetivos es la variación! Si hiciera el mismo recorrido a trote todos los días, sería hasta aburrido, y es más que probable que acabe dándose por vencido. La mayoría de cintas de correr incluyen, por este motivo, al menos 6 programas pre establecidos de entrenamiento, diseñado para crear cierta armonía y amenidad en su rutina de ejercicio. ¡Utilícelos! Establezca un programa de entrenamiento y varíe los recorridos y la dureza que haga cada día. Pero recuerde hacer un día de descanso al menos una vez a la semana.

 

Muchas cintas también incluyen sistemas automáticos que hacen seguimientos de su progreso. Si su cinta no dispone de esta característica, puede plantearse correr alguna marcha popular o salir con otros compañeros para probarse y comprender cuánto puede mejorar. Es una forma más de motivación e iniciativa.


Entrenamiento


Para aumentar tu resistencia cardiovascular no tienes porqué salir al campo, incluso si ya tienes por costumbre correr, una sesión bien programada sobre una cinta o un crosstrainer en el interior te va a dar grandes beneficios. Si eres de los que viven en zonas con un clima extremo vas a agradecer enormemente esta posibilidad. El problema principal suele ser el aburrimiento, pero os damos soluciones entretenidas que hacen más llevadero el trabajo. Como vas a estar menos tiempo que si salieras a rodar una de las claves será la intensidad. Aquí tenéis ejemplos. El calentamiento es común en todos, con 4 a 8 minutos de trote (o movimiento en caso del crosstrainer) a ritmo moderado.


3 + 3


Alterna tres minutos suaves con tres minutos al 90% de tus máximas pulsaciones. Repite tres veces la secuencia y acaba con cinco minutos a ritmo suave. 10 semanas para mejorar tu ritmo.

Corre cinco minutos al 90- 95% de tu máximo y acaba con diez minutos a ritmo suave. La segunda semana en vez de cinco haz seis minutos al ritmo fuerte y ve aumentando de este modo un minuto intenso por semana. Al acabar las diez semanas serás capaz de aguantar 5 km a ese nuevo ritmo máximo.


Dos de diez


Es sencillo y a la vez muy efectivo: Corre diez minutos al 85% y cuatro suave y repite la secuencia.


A tu aire


Corre el tiempo que quieras al ritmo que te apetezca, con la única premisa de que cada kilómetro tienes que introducir un minuto al 85%.


En pirámide


Corre un minuto a tu mejor ritmo de 1.500 m con un trote suave de medio minuto a 45” a continuación. Repite aumentando en 15” cada vez el minuto fuerte y bajando el ritmo ligeramente, hasta completar seis repeticiones de ritmo alto más recuperación, con lo que acabarás haciendo 2’15” a ritmo fuerte. Ahora “baja la pirámide” aumentando el ritmo poco a poco y disminuyendo en 15” cada vez la parte fuerte.